El concurso Emprendedor Social del Año en Chile se
estableció para reconocer el trabajo de destacados emprendedores sociales de esta
región. Éste constituye una iniciativa conjunta de El Sábado de El
Mercurio y de la Fundación
Schwab para el Emprendimiento Social.
Una vez que haya leído el criterio de selección y si
considera que califica como candidato(a), sírvase aplicar antes del 15 de
marzo de 2009. Si conoce a alguien que debería postularse como
candidato(a), sírvase enviarle esta información.
¡Esperamos su aplicación!
Criterio de selección
Por favor tenga en cuenta que funcionarios de
gobierno o de organizaciones del sector público no serán elegibles, tampoco lo
serán las organizaciones intermediarias, instituciones de investigación o
fundaciones que buscan crear valor social mediante la prestación de conocimientos,
o apoyo financiero y/o técnico a grupos comunitarios.
Los 3 criterios más importantes para ser considerado
finalista son:
1. Innovación: El candidato o la candidata
ha generado cambio social mediante la transformación de las prácticas tradicionales.
Tal transformación puede haberse logrado a través de un producto o servicio
innovador, el desarrollo de un nuevo enfoque, o la aplicación más eficaz o
rigurosa de tecnologías, ideas o enfoques ya conocidos. Un rasgo característico
del emprendedor social consiste en gestar una idea transformadora e
implementarla de manera exitosa.
2. Sustentabilidad: El candidato o la candidata
ha generado las condiciones sociales y/o institucionales necesarias para dar
continuidad a la iniciativa y dedica todo su tiempo a ella.
Si se trata de una entidad sin fines de
lucro, la misma debe estar logrando algún grado de sostenibilidad financiera
mediante cuotas o ingresos, o a través del establecimiento de alianzas
mutuamente beneficiosas con empresas y/o el sector público. Si es posible, se
adoptan incentivos económicos. En cualquier caso, existe una clara diferencia
respecto a entidades tradicionales de caridad y una tendencia al empoderamiento
de la comunidad y a la sostenibilidad. También se diferencia de una empresa
tradicional.
Si se trata de una entidad con fines de lucro, la inclinación hacia la
creación de valor social y ambiental debe ser predominante. El retorno
financiero se concibe como un medio para alcanzar un fin y por ende no
constituye un fin en sí mismo.
3. Impacto social directo: El candidato o la candidata
ha fundado, desarrollado e implementado la iniciativa empresarial directamente,
junto con los beneficiarios pobres o marginados y con otros actores
interesados. El impacto se manifiesta en resultados cuantificables y
testimoniales y está bien documentado. No existen externalidades negativas
importantes.
El jurado considerará además los 2 criterios
siguientes en la elección del ganador:
4. Extensión y Alcance: La iniciativa del emprendedor
social se ha extendido más allá de su ámbito inicial y ha sido adaptada con
éxito a otros contextos en el país o internacionalmente, sea directamente por
el emprendedor o por otros que han replicado o adaptado elementos de su
innovación.
5. Replicabilidad: La iniciativa es
susceptible de ser adaptada a otras regiones del mundo para resolver problemas
similares. El emprendedor está dispuesto a compartir con otros las
herramientas, enfoques y técnicas que son esenciales para la adaptación de la
iniciativa.