En este tiempo en que la naturaleza
palpita a su ritmo
y recibe entre los suyos al Hijo.
Desde
siempre, son los pobres los que están
y por ellos, nace todo lo nuevo.
La
Navidad
es un tiempo de experiencias profundas. Para unos, la salvación que se hace
Niño es motivo de alegría y tiempo de gracia; para otros, es un tiempo de
familia, de fiesta, de fecundidad y esperanza. Para algunos, un tiempo de dolor
por la soledad o la pérdida. Con todos ellos en el espíritu, con toda nuestra
diversidad, fortalezas y debilidades, penas y gozos, queremos dar las gracias por
el camino recorrido, por el esfuerzo de muchos, por la tenacidad y el
compromiso en la construcción de un país más solidario y hacerles llegar, en el
espíritu de la Navidad,
un mensaje de paz y una palabra de esperanza: podemos caminar juntos y llevar
la carga unos de otros, podemos construir un país donde todos sean valorados y
acogidos, podemos vivir de una manera más humana.